Las mesillas son esas piezas pequeñas pero imprescindibles en nuestro dormitorio porque en muchas ocasiones nos permiten guardar o dejar nuestras cosas más personales y necesarias a la hora de dormir.  Siempre han estado y estarán presentes.

No obstante, al igual que sucede con otras piezas de mobiliario su concepto y sobre todo el diseño ha ido variando mucho en los últimos tiempos. Así, por ejemplo, ha dejado de ser la gemela inseparable para convertirse en una pieza independiente y con personalidad propia.

Esto permite ampliar considerablemente las posibilidades decorativas, y dar más dinamismo e impronta al dormitorio, de tal forma que es posible que convivan piezas de estética y acabados muy diferentes. Y los ejemplos son muchos;

  • Mesita de cajones y mesita redonda con patas.
  • Mesita de cajones y balda.
  • Mesita de cajones y mesita suspendida.
  • Balda y pouff a modo de mesita.
  • Balda y mesitas nido.
  • Mesita y cubo diáfano.


Por otro lado también son muchas las combinaciones de acabados; madera y cristal, cristal y laca, laca o madera y porcelánico, madera y laca y metal, laca y mármol  …etc.